lunes 14 de febrero de 2011

Esfuerzo educativo de la ciudad y la provincia de Buenos Aires

Ciudad de Buenos AiresUna polémica reciente se suscitó entre Augusto Trombetta, director de Investigación y Estadística del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, y Eduardo López, Secretario General de UTE-CTERA. Con una elogiable presencia de información estadística, ambas notas compararon los esfuerzos de financiamiento educativo de la ciudad (CABA) y de la provincia de Buenos Aires (PBA). Para ampliar el debate, desde el proyecto de monitoreo del financiamiento educativo que CIPPEC realiza hace 5 años proponemos cuatro consideraciones.

Provincia de Buenos AiresPara entender la situación educativa se deben comparar los presupuestos de Educación (sin Cultura, dado que es una función de gobierno distinta). En esta comparación, la PBA realiza un esfuerzo mucho mayor que la CABA. En 2009 PBA destinó el 42,1% de su presupuesto a Educación, mientras la CABA invirtió un 29,6%, según datos a nivel nacional del Ministerio de Economía (CGCSE, Ministerio de Educación de la Nación). Sin embargo, la CABA invirtió más por alumno que la PBA. Esto se explica porque la provincia, extraordinariamente perjudicada por la coparticipación, es la jurisdicción con menos recursos fiscales de todo el país y no tiene tantos recursos propios como la CABA.

Por otro lado, la distribución del presupuesto educativo es muy distinta en ambas jurisdicciones. Mientras la PBA, con muchos menos recursos, sostiene la oferta educativa a duras penas, la CABA tiene la población con menos porcentaje de niños y mayor proporción de alumnos en el sector privado. Esto hace más “barato” su sistema educativo. Como tiene más recursos que la PBA pudo brindar condiciones muy ventajosas para los alumnos, especialmente en la cantidad de horas de clase: el 43,8% de los alumnos de primaria del sector estatal van a escuelas de jornada completa, frente al 3% de PBA.

Además, la proporción que ambas jurisdicciones destinan al salario docente es inversa. Mientras la PBA es la provincia que mayor porcentaje de sus recursos fiscales destina a salarios docentes, la CABA está en el otro extremo. Esto refleja que la PBA priorizó el pago de salarios, mientras que CABA priorizó mayor oferta para los alumnos, especialmente en horas de clase. Ambos extremos son malos: es necesario un mejor equilibrio entre salarios y oferta educativa (infraestructura, horas de clase, equipamiento, etc.).

Estas tres consideraciones poco tienen que ver con los gobiernos recientes. Responden a situaciones estructurales históricas, aunque es posible ver su evolución reciente. Desde diciembre de 2007, cuando asumieron Daniel Scioli y Mauricio Macri, el esfuerzo financiero por la educación aumentó de forma similar: pasó del 38,5% al 42,1% en PBA entre 2007 y 2009 y del 26,9% al 29,6%. En cambio la variación de los salarios docentes siguió tendencias distintas. En diciembre de 2007, un maestro de jornada simple con 10 años de antigüedad ganaba en provincia $1.101 de bolsillo, mientras en la ciudad ganaba $1.230. En septiembre de 2010 el mismo maestro ganaba $2.147 en PBA y $2.119 en la CABA. Al mismo tiempo, el porcentaje del presupuesto educativo destinado al sector privado pasó del 13,9% al 13,8% en la PBA y aumentó del 15,8% al 19,2% en la CABA.

En síntesis, la comparación muestra distintas prioridades y distintas presiones. El presupuesto educativo no es pura “decisión” de gobierno, sino el resultado de pujas de poder a influencias múltiples. En la CABA se beneficiaron las escuelas privadas por sobre los docentes. En PBA no hubo grandes cambios, ya que poco puede decidirse con tan pocos recursos en una jurisdicción que vive permanentemente endeudada con la Nación y atravesada por una conflictividad urbana cada vez más honda.

Aun más importante que las comparaciones de gestiones de gobierno son las consecuencias para los alumnos. Es necesario crear cuanto antes un fondo –dado que reformar la coparticipación parece improbable- que beneficie a las provincias más pobres fiscal y socialmente. Por ejemplo, un fondo nacional que cree escuelas de jornada extendida en los sectores más pobres de todo el país. Mientras tanto, la situación de la PBA, más específicamente, su conurbano, parece irremediablemente atada a un destino de dependencia y pobreza.

Consulte los artículos:

1. Calidad educativa y presupuesto, dimensiones de un mismo problema, por Eduardo López

2. Los números del Ministerio, por Augusto Trombetta

3. Macri y la inversión educativa, por Eduardo López

 

Cantidad de Comentarios 4
Comentarios

GUSTAVO

miércoles 2 de marzo de 2011
Es increíble como siempre este autor está hablando mal de las escuelas privadas. Hay una clara intención en favorecer al gobierno de Scioli gestión Oporto porque paga con el dinero de todos los trabajos por encarga el ministro. Esto desprestigia al CIPPEC se venden al mejor postor!!!

Axel Rivas

viernes 1 de abril de 2011
Estimado Gustavo,
Contanos cuál es tu opinión de los contenidos de la nota en vez de juzgar las intenciones. ¿Hay algo que esté errado en el análisis?
Por otra parte, no hay ningún juicio de valor sobre las escuelas privadas y no tengo registro de haber hablado mal de las escuelas privadas en nada de lo que he escrito (soy el autor de la nota).
Saludos,
Axel.

sergio

miércoles 18 de mayo de 2011
A quien corresponda me dirijo a usted a fin de comprender si es verdad o no ,que el presupuesto anual 2011 designado para el colegio primario HIPOLITO YRIGOYEN numero 17 cito en la calle CHILE N149 de la localidad de avellaneda es de 0$ por lo cual quisiera saber de una fuente confiable la verdad,desde ya muy agradecido.

romina

domingo 11 de marzo de 2012
me gustó mucho tu nota, quería contactarme para solicitar información.

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